2 de junio de 2009

Kira, ese pequeño gran dolor

Al grande ya le conoceis de anteriores capítulos, es súper Coque!!!! El enano que está delante de él, cabezón, blanco y naranja con carita de mala leche es Kira: un recién llegado a nuestras vidas :D

Kira apareció hace un mes en Alcorcón, tirado junto con una gatita en una caja, en la calle. Marta, la amiga del amigo de un amigo de un colega de Luis fue quien los encontró y envió un mail a varios contactos, de esa forma, en cadena, llegamos a saber de él y no pudimos resistirnos a sus encantos: qué equivocados estábamos!!!! Nada más llegar hubo que eliminar todas las pulgas que traía consigo, que eran muchas, así como los ácaros de sus oidos y poco a poco hemos coseguido acabar con los coccidios de su pequeño estómago, sus mocos y sus legañas. Ahora está guapísimo y crece cada día más.

Le puse Kira porque es el apodo de uno de los personajes del manga/anime "Death Note" (adelante, llamadme friki, sé que quereis hacerlo!!!) Es un nombre que ha provocado controversia, me han dicho desde que es nombre de chica hasta que Akira mola más, da igual, es Kira y siempre será Kira.

Kira es pequeño, pesa poco más de un kilo, inquieto, juguetón, curioso, gracioso... Le encanta trepar por los vaqueros de la gente cuando los llevan puestos (ya estén sentados o de pie), comer de todo, aporrear a su ratón de juguete, morder los cordones de nuestras deportivas y nuestras deportivas y nuestros piés y nuestras manos y la ropa y..., vamos que le gusta morder y arañar y sobre todo jugar :D Podría pasarse horas jugando, días enteros, para desesperación nuestra y de Coque, que es quien más tiempo pasa con él. Al principio Coque estaba muy estresado por la llegada del pequeño intruso (apenas comía, se le caía mucho el pelo, hasta llegó a tener caspa!) pero poco a poco ha ido aceptándolo y ahora no paran de jugar el uno con el otro, perseguirse, pelearse, limpiarse y dormir juntos (esto es lo que menos hacen)

Aunque parezca desesperada con el enano (que lo estoy), bromee con "regalarlo" al primero que pase (que lo hago) y le ponga motes de lo menos bonito que existe (por ej.: dolor, pestoso, pulgoso, colita de rata...) me tiene conquistada :D Es tan guapete! Y no deja de ronronear (lo que le valió otro mote "rotorcillo"), incluso mientras te muerde ronronea. Además de que es cariñoso, siempre que me siento busca un hueco en mi regazo o en mi clavícula, con su carita bien cerquita de la mía.

En cuanto a su hermanita, Andrés y Laura, dos muy buenos amigos nuestros, la adoptaron y ahora responde al nombre de Jan, pero deben ser ellos quienes os cuenten de ella y de Jin ;p

18 de mayo de 2009

Silencio

"Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas"

Ha muerto Mario Benedetti. Las palabras guardan silencio.

7 de mayo de 2009

Mad Max

El pasado martes por la tarde volvía del curro en mi motillo por Alberto Aguilera, pensando en mis cosas y en la inminente visita del enano de Kira (pronto os hablaré de él) al veterinario, cuando me tocó detenerme en un disco en rojo, a la altura del túnel que comunica Alberto Aguilera con Princesa.

Debido al tráfico hube de parar detrás de un coche, que se encontraba lo suficientemente cerca de la mediana que delimita la entrada al túnel como para poder sortearle (una vez se hubiera detenido el coche que me seguía a mí) por la izquierda de forma que estuviera mejor situada para girar hacia ese lado en el cruce, maniobra obligada si deseaba llegar a mi casa.

Mayúscula fue mi sorpresa cuando al notar un leve impacto en mi pantorrilla izquierda, y tras calárseme la moto por la mini impresión, giré la cabeza y me encontré con que un coche había impactado contra mí!! Al estar yo detenida y él en proceso de frenada el impacto fue mínimo pero no me hace ninguna gracia que la gente me vaya "atropellando" sin motivo. El coche en cuestión intentaba pasra por un sitio por el que no cabía de ninguna manera ya que el vehículo situado delante de mí (ni siquiera yo) le cerraba el paso, con lo que se había pegado a mí de tal modo que había llegado a golpearme.

Sin embargo, hubo otra sorpresa más, aún peor, terrorífica más bien, el que conducía el coche era... UN CURA!!!!! Un cura viejo con su alzacuellos al viento y un rosario colgando del espejo retorvisor central. Mis ojos se abrieron desmesuradamente tras mi oscuras gafas de "poli corrupto" y mientras el vello de mi nuca se erizaba en señal de repulsión y enemistad le grité un, demasiado correcto, "¡Me has dado!" (Mu sugirió, a posteriori, que debería haber empezado mi frase con un exabrupto blasfemo) a lo que él contestó "Es que quiero pasar". Nos ha jodido!!! Y yo llegar a mi casa y no voy arrollando a la gente por las calles de Madrid!!! Llamas de odio brillaban en mis ojos mientras maquinaba formas de vengarme del cura-Mad Max, véase: darle con el casco en la cabeza sin quitármelo antes, en plan cabezazo mortal; bajarme de la moto y patearle el coche; o hacerle un súper combo patada al mejor estilo Street Fighter. En esas estábamos cuando el disco cambió a verde, el coche delante mío comenzó a andar y el cura loco, ni corto ni perezoso, me sorteó para seguir con su camino sin disculparse ni mostrar contricción niguna por su acto. Total, después con rezar un padre nuestro ya estará perdonado y podrá seguir con su labor de acabar con los moteros de la ciudad a golpe de parachoques.

Siempre se ha dicho "con la Iglesia hemos topado" pero, ¿qué ocurre cuando es la Iglesia la que topa contigo? ¿Quién nos protege entonces ante sus atropellos (entendiendo esta palabra en todos sus sentidos)?

En fin, amiguitos, si algún día caminando o circulando por la ciudad os encontrais con un coche marrón al volante del cual se encuentra un cura con mirada perdida y cara psicopática, huid!!, corred!!, escondeos!! Porque Madrid es su territorio y él tiene sed de sangre.

7 de abril de 2009

Querer (comer) y no poder...

Un mes y varios días después, el 3 de abril, "porculín" fue intervenido (dicho así parece que ha sido detenido por tráfico de armas/drogas en la aduana de algún país cuyo nombre termina en "...tán", pero no) Damas y caballeros, en breve conocerán al mejorado y remodelado "porculín". Ójala mi dentista me pasara una copia de la foto que sacó de la encía nada más realizado el injerto, sé que algunos os moriríais por verla y otros quizás al verla porque es un tanto gore.

Ahora soy una persona nueva: mi abuelo (sin bigote, eso sí): como tantos purés y estoy tan empastillada como él (abu, sabes te lo digo desde el cariño que te quiero mucho) Si, amiguitos, una sencilla intervención bucal y envejeces 60 años del golpe, qué vida esta... Ahora sé lo que siente él en Navidades mientras todos nos ponemos ciegos de cava, langostinos y cordero asado, tras observar lánguidamente su puré de verduras y dedicarnos una mirada llena de resignación. Esa mirada que yo lanzo a Noe, mi compañera de curro, cuando descubro en su tupper un filete de ternera empanado relleno de foie, mientras yo en el mío tengo puré de calabacín. Frío.

Pero no sufrais por mí, porque me estoy sobreponiendo a pasos agigantados: voy a volver a masticar, sin importarme el dolor!! Hoy pude comerme dos trocitos de queso, tardé una hora, pero me los comí, y mañana será mejor, porque yo, por el jamón serrano, hago lo que sea.

24 de febrero de 2009

Mi Dentista - relato de terror

Hace tres semanas decidí que después de un año y medio sin revisar mi maravillosa boquita, ya era hora de enfrentarme a mi mayor miedo y acudir al dentista. En buena hora!! Entre "ya te toca limpieza para eliminar las manchas del té" (sí, señores, el té mancha los dientes igual que el café o el tabaco), "la seda dental existe, ¿por qué no os gusta usarla?" (porque luego deja una sencación molesta, a mí en concreto me deja la de que el diente se me ha movido un poco del sitio -una rareza mía, dejadlo estar-), "muy buena higiene dental, apunta -a la enfermera- caries dos y una muela para vigilar"(O_O mi cara es un poema y me explica que una cosa y la otra no tienen que ver, que además de la higiene, las caries, dependen del ph de la saliva y de la calidad del esmalte: consecuencia el mío es pobre, como yo) y por último:

-Uy, esta encía, en este diente, está muy baja, esto no puede estar así, más que nada por tí porque es una zona que está inflamada y seguro que te molesta - la verdad era que sí sentía molestias en esa zona sobre todo con frío/calor- No te preocupes

- ¿Preocuparme? ¿Debería preocuparme? ¿Se me va a caer el diente?

- ¿Caerse? ¿Cuándo? ¿En un año, dos? No, que va, pero sí puede ir a más porque al reir, hablar, comer, etc, tu labio tira de la encía a través del frenillo? ¿Ves que si yo tiro de tu labio el frenillo llega hasta donde termina la encía? ¿Ves que la baja?

Asiento con la cabeza, mientras con una cámara (que adelantos Mari) me muestra la imagen en un pantallón del tamaño de mi tele.

- Pero no te preocupes - Que no me preocupe!!!!! Es mi diente!!! (o como yo le llamo Porculín porque todo le pasa a él, a ese diente, desde el día que nació en mi encía por cesárea del dentista que el jodio no quería salir) - Esto tiene una solución muy sencilla: un implante palatino. Te quitamos encía del paladar y te la ponemos en el lugar en que te falta y en unos días nueva.

O_O Uy
O_O sí
O_O qué
O_O fácil
O_O

Aún no se sabe cuando será la extraña "intervención", pero no dejo de darle vueltas. Por el momento lo único que he sacado en claro de todo esto, es que los dentistas no sólo se ocupan de tus dientes, sino también de tus riñones y por supuesto de la liquidez de tu cuenta corriente.

19 de enero de 2009

H.A.R.T.A.

Hastiada.
Asqueada.
Revolucionada.
Triste.
Airada.

¡HARTA!

11 de diciembre de 2008

Free talk.

Hace frío fuera y eso me gusta: consigue que llegar a casa sea algo aún más placentero si cabe de lo que ya resulta por sí sólo (sobre todo porque mi piso en verano es un HORNO) Me das frío, un poco de nieve y algo de lluvia y yo soy feliz. Pasear y ver salir nubecillas de vaho cada vez que respiras.

A veces echo de menos mis cigarrillos, sobre todo en esta época del año, delante de una bebida caliente, en un Café tranquilo: sacar un libro, la cajetilla azul de Gauloises y cualquier mechero que llevara en ese momento y no hacer nada más que leer y fumar durante horas. Apurando la bebida o pidiendo otra. En silencio.

Quizás nací para la melancolía. Puede que sólo necesite unas vacaciones o volver a fumar, una vez, y sentir de nuevo el humo escapando entre mis labios. "Recuerdos de fumador", Paul Auster, Smoke y Blue in the face, Javier Krahe, todos conmigo y yo sin un mal pitillo que llevarme a la boca. Y encender. Y fumar. Y consumir. Y apagar.